16b Y para esto, ¿quién tiene aptitudes? 17Porque no vamos traficando con el mensaje de Dios, como hace la mayoría, sino que hablamos conscientes de nuestra sinceridad, conscientes de que lo hacemos de parte de Dios, bajo su mirada, movidos por Cristo.
3 1¿Estoy empezando a recordarme otra vez? ¿Será que, como algunos individuos, necesito cartas de recomendación para vosotros o escritas por vosotros? 2Vosotros sois mi carta, escrita en vuestros corazones, carta abierta y leída por todo el mundo. 3Se os nota que sois carta de Cristo y que fui yo el amanuense; no está escrita con tinta, sino con Espíritu de Dios vivo, no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en el corazón.
4Ésta es la clase de confianza que sentimos ante Dios gracias al Mesías. 5No es que de por sí uno tenga aptitudes para poder apuntarse algo como propio. La aptitud nos la ha dado Dios. 6Fue él quien nos hizo aptos para el servicio de una alianza nueva, no de código, sino de Espíritu; porque el código da muerte, mientras el Espíritu da vida.
EXPLICACIÓN.
2,16b-3,6. El rápido progreso del cristianismo hacía pulular los predicadores, pero no todos proponían un cristianismo auténtico (2,16b-17).
De algún modo, Pablo tiene que volver a proponer sus credenciales, pues sus adversarios han llegado a Corinto con cartas de presentación (cf. Hch 18,27; Rom 16,1s; Col 4,10), probablemente de Jerusalén. Pablo se remite al resultado de su predicación: la existencia de la comunidad de Corinto; ellos son sus credenciales (1 Cor 9,1s), cuyo autor es el Señor mismo (3,1-3). Tablas de piedra... carne (3), cf. Jr 31,31-33; Ez 11,19. Las tablas de piedra eran las de la alianza del Sinaí (Éx 24,12; 31,18; 34,1; Dt 9,10s); el cambio por las tablas de carne indica el cambio de alianza anunciado por Jr 31,31-33; Ez 11,19; 36,26. La comunidad de Corinto es un testimonio de la nueva relación entre Dios y los hombres, activado por el Espíritu.
Pablo no se gloría de sus dotes naturales (4-5). La autenticidad de su predicación es don de Dios. Código (6). lit. "letra", refiriéndose a las leyes escritas; cf. v.7.
No hay comentarios:
Publicar un comentario