miércoles, 21 de marzo de 2012

2 CARTA A LOS CORINTIOS. DIVISIÓN.

Según lo expuesto, adoptamos la siguiente:

       Dirección y exordio (1,1-11).

I. El cambio de planes (1,12-2,16a).

II. Agente del Espíritu (2,16b-3,18).

III. La vida del apóstol (4,1-6,10).

IV. Reconciliación (6,11-7,16).

V. La colecta para Jerusalén (8,1-24).

VI. Billete sobre la colecta para Jerusalén (9,1-15).

VII. Polémica (10,1-13,13).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. ACUSACIONES Y DEFENSA DE PABLO.

               Muchos datos proporciona 2 Cor sobre la insidiosa propaganda que los adversarios hacían contra Pablo: lo acusaban de inconstancia (1,15-23), de ambigüedad (1,13-17.18), de no haber sido presentado por nadie (3,1; 4,2), de que su evangelio no es claro (4,3), de que su modo de proceder es incomprensible y ofensivo (5,11-17; 6,3), de que explota a la comunidad (7,2; 12,16), de ser valiente sólo de lejos (10,1.10), de que no pertenece a Cristo (10,7), de que habla mal (10,11; 11,6), de que llegó a Corinto sin comisión de nadie y, por tanto, carece de todo derecho a intervenir en los asuntos de la comunidad (10,13-14), de ser inferior a los apóstoles de verdad (11,5; 12,11), de que no se atreve a dejarse mantener por la comunidad (11,7-12), de que no es apóstol (12,12), de que Cristo no habla por su medio (13,3).

            Pablo a su vez polemiza contra ciertos individuos que lo han atacado en la comunidad de Corinto. Son una minoría (2,6; 10,2) que busca provecho personal (2,17; 11,20); se meten en territorio ajeno (10,15-16), se procuran cartas de recomendación (3,1) y se hacen el cartel (10,12.18), presumen de apariencias (5,12) y por otros motivos (11,12), especialmente de su origen judío y de su dedicación cristiana (11,18-23), de sus experiencias místicas (12,1), de pertenecer a Cristo y servirle (10,7; 11,23); se dicen apóstoles, mientras lo niegan de Pablo (11,5.13; 12,11), actúan en territorio ajeno (10,15-16), se erigen en modelo, mostrando su poca inteligencia (10,12-13), son agentes de Satanás (11,13-15).

             Los adversarios de Pablo eran, sin duda alguna, judeocreyentes de Palestina; probablemente mostraban cartas de recomendación de Jerusalén. El blanco de sus ataques parece haber sido más la persona que la doctrina de Pablo, aunque alguna insistencia en la gloria y validez de la Ley antigua debían de poner, cuando Pablo establece una comparación entre la antigua y la nueva alianza (3,4-18).

              Puntos teológicos notables de la carta son la libertad cristiana como opuesta a la Ley (3,17) y a la reconciliación de la humanidad efectuada por Dios con Cristo (5,18-21). Pero lo que la carta presenta, sobre todo, es la figura del apóstol, con su dignidad y su humildad, con una autoridad que excluye todo autoritarismo y afán de prestigio, que desconoce todo "principio de autoridad" y se considera válida sólo para hacer el bien (10,8; 13,7-10).

              Pablo aparece en 2 Cor como el hombre dedicado, que no escatima esfuerzos ni se arredra ante dificultades.

martes, 20 de marzo de 2012

2 CARTA A LOS CORINTIOS. INTRODUCCIÓN. 1. ¿UNA SOLA CARTA?

             Para poder encuadrar esta carta en el contexto histórico hay que considerar en primer lugar la cuestión de su unidad. ¿Constituye 2 Cor una sola carta o más bien se han reunido bajo este título varios escritos de Pablo? El problema se ha discutido bastante y proponemos la opinión al parecer más probable:

             2 Cor está formada por la yuxtaposición de varios escritos de Pablo. Los capítulos 1-8 forman una carta; el cap. 9 es un billete aparte sobre la colecta; los caps 10-13 pertenecen a otra msiva de Pablo. Por orden cronológico vendría en primer lugar la carta contenida en 10-13, luego la de 1-8, finalmente el billete del cap.9. Todavía algunos, con bastante probabilidad, descubren en los versículos 6,12-7,1 un trozo de una carta de Pablo a Corinto anterior a 1 Cor, en que recomendaba no juntarse con libertinos (1 Cor 5,19); de hecho, el pasaje es una cuña entre 2 Cor 6,11 y 7,2.

              La independencia del cap.9 puede decirse que salta a la vista; después del pasaje de 8,1-15 sobre la colecta y las recomendaciones que siguen (8,16-24), resulta incongruente el tema de la colecta con nuevas instrucciones.

              También la anterioridad de los caps. 10-13 en relación con 2 Cor 1-8 parece demostrada por el tenor tan diferente de ambas secciones. La primera parte (1-8) termina con tono de reconciliación y afecto, de tranquilidad respecto a la actitud de los corintios (7,1-16). Aunque en otros pasajes hay expresiones fuertes, están mitigadas por la realidad de la reconciliación (1,23-2,4). Por el contrario, los caps. 10-13 constituyen un duro ataque contra una facción existente en la comunidad, que negaba a Pablo la calidad de apóstol y le atribuía motivos interesados (12,12; 10,2). La carta se termina con una amenaza y el anuncio de una tercera visita (13,1-2), en la que Pablo se proponía zanjar de una vez la cuestión. Aunque en 1-8 también se hace alusión a las calumnias levantadas contra Pablo, no es ya con la agresividad que se nota en los últimos capítulos.

             Sobre esta hipótesis construimos la cronología relativa de los acontecimientos, teniendo en cuenta los datos de 1 Cor y 2 Cor.

              Antes de 1 Cor había escrito Pablo al menos una carta a Corinto, recomendando dar de lado a los cristianos de mala vida ( 1 Cor 5,19). Después de eso le llegan noticias de divisiones existentes en la comunidad, inmoralidad de algunos de sus miembros, abusos en las celebraciones y doctrinas contrarias a la fe en la resurrección (véase la Intr. a 1 Cor). Para contrarrestar esto escribe Pablo 1 Cor, anuncia la visita de Timoteo (1 Cor 4,17; 16,10) y se propone visitar personalmente Corinto, de donde falta hace ya bastante tiempo ( 1 Cor 4,18-19). La visita de Timoteo no tuvo entero éxito; al contrario, parece que trajo a Pablo malas noticias; la carta no había conseguido restablecer la autoridad de Pablo. Debió de ser entonces cuando hizo su segunda visita a Corinto, entre la primera, cuando fundó la comunidad (1 Cor 2,1) y la tercera, que anuncia en 2 Cor 13.

              La segunda visita parece haber sido un fracaso; una minoría de la comunidad estaba en abierta rebelión contra Pablo, un individuo en particular lo ofendió públicamente (2,6; 7,12) y la comunidad lo toleró; no pudo hacerse dueño de la situación. Interrumpe la visita y se marcha a Éfeso prometiendo volver. Escribe de nuevo a Corinto una carta "con muchas lágrimas" (2,4; 7,8-12), llevada probablemente por Tito (7,13-14), y que algunos identifican con 2 Cor 10-13. Impaciente por tener noticias, fue a Tróade, en Asia Menor y, al no encontrar allí a Tito, salió para Macedonia (2,12-13). Allí por fin se reúne con Tito que volvía de Corinto con excelentes noticias: la situación se había calmado, los corintios habían comprendido su error y su falta (7,7-16). Hasta tal punto se sentía Pablo seguro que puede permitirse insistir en el donativo para Jerusalén (8,1-15).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. 13,11-13.

            11Y nada más, hermanos: estad alegres, recobraos, tened ánimos y andad de acuerdo; vivid en paz, y el Dios del amor y la paz estará con vosotros.
           12Saludaos unos a otros con el beso ritual. Todos los consagrados os saludan.
           13El favor del Señor Jesús Mesías y el amor de Dios y la solidaridad del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

EXPLICACIÓN.

11-13. Despedida. Recomendaciones finales. Andad de acuerdo, vivid en paz, alusiones a los partidos de Corinto (1 Cor 1,10-17). El beso ritual, cf. Rom 16,16 (11-12). Fórmula trinitaria que comienza con la persona de Jesús, cuyo favor expresa el amor del Padre y produce la unidad del Espíritu (13).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. 13,1-10.

13        1Esta vez va a ser mi tercera visita. Todo asunto se resolverá basándose en la declaración de dos o tres testigos (Dt 19,15). 2Os prevengo ahora ausente de aquello de que previne en mi segunda visita a los antiguos pecadores y a todos en general: que, cuando vuelva, no tendré contemplaciones; 3ésta será la prueba que buscáis de que Cristo habla por mí. Él no es débil con vosotros; al contrario, muestra su poder entre vosotros; 4es verdad que fue crucificado por su debilidad, pero vive ahora por la fuerza de Dios. Yo, aunque comparto su debilidad, con la fuerza de Dios participaré de su vida frente a vosotros.
               5Poneos a prueba a ver si os mantenéis en la fe, someteros a examen. ¿No tenéis conciencia de que el Mesías Jesús está entre vosotros? 6A ver si es que no pasáis el examen; pero reconoceréis, así lo espero, que yo sí lo he pasado. 7Pido a Dios que no hagáis nada malo; no es que me interese ostentar mis calificaciones, sino que vosotros practiquéis el bien, aunque parezca que yo estoy descalificado.
               8No tenemos poder alguno contra la verdad, sólo en favor de la verdad. 9Con tal que vosotros estéis fuertes, me alegro de ser yo débil; todo lo que pido es que os recobréis. 10Por esta razón os escribo así mientras estoy fuera, para no verme obligado a ser tan tajante en persona con la autoridad que el Señor me ha dado para construir, no para derribar.

EXPLICACIÓN.

1-10.        Anuncia su severidad en la próxima visita; enlaza así con el tema de 10,1-11. Cita de Dt 19,15 (1-2). En Jesús hubo debilidad (su muerte) y fuerza (su vida después de la muerte), pero ahora actúa con su fuerza. También en Pablo hay debilidad y fuerza (3-4).

                Deben examinar la calidad de su adhesión a Jesús; Pablo está seguro de la suya. La verdadera adhesión obtiene la experiencia de Jesús como Salvador (Mesías) en la comunidad (5-6). Pablo no profesa el principio de autoridad; no le importa su desprestigio si éste redunda en bien de los corintios (7).

                Sus actuaciones pueden estar sólo al servicio de la verdad (8). Insiste en que no busca su prestigio personal; pretende que recapaciten y vuelva a florecer la comunidad (9). Tal es la razón de esta carta; quiere evitar una situación violenta; su calidad de apóstol se le ha dado para una labor positiva (10).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. PREOCUPACIÓN POR LOS CORINTIOS. CALUMNIAS. 12,11-21.

              11He sido un insensato, vosotros me obligasteis. Hablar en favor mío debería ser cosa vuestra, pues, aunque yo no sea nadie, en nada soy menos que esos superapóstoles. 12La marca de apóstol se vio en mi trabajo entre vosotros, en la constancia a toda prueba y en las señales, portentos y milagros. 13¿Qué tenéis que envidiar a otras comunidades, excepto que yo no fui una carga para vosotros? Perdonadme esta injuria.
            14Por tercera vez estoy preparado para ir a Corinto y tampoco ahora seré una carga. No me interesa lo vuestro, sino vosotros, pues no son los hijos quienes tienen que ganar para los padres, sino los padres para los hijos. 15Por mi parte, con muchísimo gusto gastaré, y me desgastaré yo mismo por vosotros. Os quiero demasiado, ¿Es una razón para que me queráis menos?
           16Pase, dirán algunos, que yo no he sido una carga para vosotros; pero como soy tan astuto, os he cazado con engaño. 17Vamos a ver, de los que he mandado a Corinto ¿de cuál me he servido para explotaros? 18Le pedí a Tito que fuera y con él mandé a otro hermano. ¿Os ha explotado Tito? ¿No hemos procedido con el mismo espíritu? ¿No hemos seguido las mismas huellas?
            19¿Pensáis ya hace rato que me estoy justificando ante vosotros? Hablo como cristiano, delante de Dios, y todo es para construir vuestra comunidad, amigos mios, 20porque me temo que cuando vaya no os voy a encontrar como quisiera y que tampoco vosotros me vais a encontrar a mí como quisierais. Podría encontrar discordia, rivalidad, arrebatos de ira, egoísmos, difamación, chismes, engreimientos, alborotos. 21Temo que, cuando vaya, mi Dios me aflija otra vez ahí entre vosotros y tenga que ponerme de luto por muchos que fueron antes pecadores y no se han enmendado de la inmoralidad, libertinaje y desenfreno en que vivían.

EXPLICACIÓN.

11-21.    Los corintios tienen pruebas suficientes del apostolado de Pablo: las señales extraordinarias y su entrega, coronadas por su desinterés. Ironía (11-13).

              Anuncia una nueva visita a Corinto. Su conducta desinteresada va a continuar. No quiere que nada se interponga entre ellos y él; nueva razón para justificar su renuncia a la ayuda económica; padres, cf.1 Cor 4,15 (14). Todo nace de su profundo amor por ellos (15).

              Sin embargo, también su desinterés es mal interpretado por algunos como una hipocresía; sugieren que Pablo se aprovecha de la comunidad a través de sus enviados. Tan transparente ha sido la conducta de Tito, que Pablo puede afrontar la calumnia directamente (16-18).

             No piensen que lo que interesa a Pablo es su reputación; su único objetivo es construir la comunidad. Intranquilidad por la situación de ésta. Posible falta en muchos de verdadera conversión (19-21).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. TAMPOCO EN REVELACIONES DEL SEÑOR. 12,1-10.

12            1¿Hay que presumir? No se saca nada, pero pasaré a las visiones y revelaciones del Señor.
                     2Yo sé de un cristiano que hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo; 3con el cuerpo o sin cuerpo, ¿qué sé yo? Dios lo sabe. 4Lo cierto es que ese hombre fue arrebatado al paraíso y oyó palabras arcanas, que un hombre no es capaz de repetir; con el cuerpo o sin cuerpo, ¿qué sé yo? Dios lo sabe.
                    5De uno como ése podría presumir; lo que es yo, sólo presumiré de mis debilidades. 6Y eso que si quisiera presumir, no sería un insensato, diría la pura verdad, pero lo dejo, para que nadie me tenga en más de lo que puede sacar viéndome u oyéndome.
                   7Y por lo extraordinario de las revelaciones, para que no tenga soberbia, me han metido una espina en la carne, un emisario de Satanás, para que me abofetee y no tenga soberbia. 8Tres veces le he pedido al Señor verme libre de él, 9pero me contestó: "Te basta con mi gracia, la fuerza se realiza en la debilidad", Por consiguiente, con muchísimo gusto presumiré, si acaso, de mis debilidades, porque así residiera en mí la fuerza del Mesías. 10Por eso estoy contento en las debilidades, ultrajes e infortunios, persecuciones y angustias por Cristo; pues cuando soy débil, entonces soy fuerte.

EXPLICACIÓN.

1-10.            Los adversarios presumen de experiencias místicas. Pablo va a exponer algunas de las suyas (1). Hace catorce años, antes, por tanto, de su primer viaje misionero. Lenguaje convencional; se describía a menudo la experiencia mística como un viaje a través de una serie de "cielos" (tres, cinco, siete, diez); el paraíso designaba una experiencia muy alta (2-4).

                   Pablo renuncia a presumir de eso; vuelve al tema de su debilidad (cf. 11,30). Siendo estos fenómenos inverificables, no deben ser tenidos en cuenta para formarse opinión sobre un individuo (5-6).

                   El dolor físico o la dificultad interior mantienen al hombre en la realidad. Imposible determinar qué mal o enfermedad aquejaba a Pablo (cf. Gál 4,13-15). Emisario de Satanás (7), inspirado en Job 1-2. Hay que aceptar la propia condición y, desde ella, contando con la fuerza del Señor, proseguir su obra; la debilidad física o las penalidades dan ocasión a que se muestre la fuerza (8-10).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. PABLO NO ES INFERIOR EN TRABAJOS. 11,16-33.

16Lo repito, que nadie me tenga por insensato; y si no, aunque sea como insensato, aceptadme, para que pueda presumir un poquito yo también. 17En este asunto del presumir, lo que diga no lo digo como cristiano, sino disparatando. 18Son tantos los que presumen de títulos humanos, que también yo voy a presumir, porque 19vosotros soportáis con gusto a los insensatos, por lo mismo que sois sensatos. 20Si uno os esclaviza, si os explota, si os tima, si se da importancia, si os abofetea en la cara, se lo aguantáis. 21¡Qué vergüenza, verdad, ser yo tan débil!
              Pues en lo que otro se atreva, y hablo disparatando, me atrevo yo también. 22¿Que son hebreos? También yo. ¿Que son linaje de Israel? También yo. ¿Que son descendientes de Abrahán? También yo. 23¿Que sirven a Cristo? Voy a decir un desatino: yo más. Les gano en fatigas, les gano en cárceles, en palizas sin comparación, y en peligros de muerte con mucho. 24Los judíos me han azotado cinco veces, con los cuarenta golpes menos uno; 25tres veces he sido apaleado, una vez me han apedreado, he tenido tres naufragios y pasé una noche y un día en el agua. 26¿Cuántos viajes a pie, con peligros de ríos, con peligros de bandoleros, peligros entre mi gente, peligros entre paganos, peligros en la ciudad, peligros en despoblado, peligros en el mar, peligros con los falsos hermanos. 27Muerto de cansancio, sin dormir muchas noches, con hambre y sed, a menudo en ayunas, con frío y sin ropa. 28Y aparte de eso exterior, la carga de cada día, la preocupación por todas las comunidades. 29¿Quién enferma sin que yo enferme? ¿Quién cae sin que a mí me dé fiebre?
                30Si hay que presumir, presumiré de lo que muestra mi debilidad, 31y bien sabe Dios, el Padre de nuestro Señor, Jesús Mesías -bendito sea por siempre-, que no miento. 32En Damasco, el gobernador del rey Aretas tenía montada una guardia en la ciudad para prenderme; 33metido en un costal me descolgaron por una ventana de la muralla y así escapé de sus manos.

EXPLICACIÓN.

16-33.     Al decir que Pablo era débil (10,1; 11,21) quizá se referían a que no se comportaba con una presunción y arrogancia similar a la de sus adversarios, quienes se gloriaban de sus títulos humanos. Por eso Pablo va a cometer la "insensatez" de presumir un poco (16-18). Ironía contra los corintios, que se dejan deslumbrar por títulos y apariencias, sin tener en cuenta que servían para rebajarlos y quitarles la libertad (19-21a).

                Deshace las pretensiones de sus adversarios judaizantes. El servicio del Señor no se conoce por los títulos, sino por el esfuerzo y dedicación en el amor a los demás. Enumeración de pruebas por las que ha pasado; cuarenta golpes menos uno; según Dt 25,3, el número máximo de golpes era de cuarenta; para estar seguros de no rebajar esa cifra se daban treinta y nueve (23b-27); en medio de las penalidades exteriores, y como carga continua, la preocupación que le causan los problemas que surgen en las comunidades (28-29).

                 No se vanagloria de ser fuerte, pues esta milicia (cf. 10,3) no es humana, sino precisamente de su debilidad; la persecución de que es objeto es lo que lo asemeja a Jesús. Aretas, rey de los Nabateos (9-38 d.C); su capital era Petra, en el desierto, en Transjordania; su territorio se extendía hasta Damasco, al menos desde la muerte de Tiberio (37 d.C); cf. Hch 9,24s (30-33).           

2 CARTA A LOS CORINTIOS. LOS SUPERAPÓSTOLES. 11,5-15.

             5Pues bajo ningún concepto me tengo yo en menos que esos superapóstoles. 6En el hablar seré inculto, de acuerdo; pero en el saber no, y os le he demostrado siempre y en todo. 7¿Hice mal en abajarme para elevaros a vosotros? Lo digo porque os anuncié de balde la buena noticia de Dios. 8Para estar a vuestro servicio tuve que saquear a otras comunidades, aceptando un subsidio; 9mientras estuve con vosotros, aunque pasara necesidad, no le saqué el jugo a nadie; los hermanos que llegaron de Macedonia proveyeron a mis necesidades. Mi norma fue y seguirá siendo no seros gravoso en nada, 10y tan verdad como que soy cristiano, que nadie en toda Grecia me quitará esa honra. 11¿Por qué será?, ¿porque no os quiero? Bien sabe Dios cuánto.
            12Esto hago y seguiré haciendo, para cortarles de raíz todo apoyo a esos que buscan un pretexto para gloriarse de ser tanto como yo. 13Esos tales son apóstoles falsos, obreros tramposos, 14disfrazados de apóstoles del Mesías; y no hay por qué extrañarse; 15si Satanás se disfraza de mensajero de la luz, no es mucho que también sus agentes se disfracen de agentes de la honradez; su final corresponderá a sus obras.

EXPLICACIÓN.

5-15.       Los adversarios de Pablo se consideran superiores a él como apóstoles (esos superapóstoles) y en punto de elocuencia. Pablo distingue entre elocuencia y saber (5-6). Vuelve el tema de 1 Cor 9. Aduce una razón más para apoyar su renuncia a la ayuda económica de los corintios; quería abajarse, es decir, ponerse al completo servicio de ellos, como un esclavo sin salario, para facilitarles el acceso al evangelio; por eso buscó la ayuda de los macedonios. Grecia, como de ordinario, traduce "Acaya", nombre de la provincia romana (7-10). El proceder de Pablo nace de su amor por los corintios (11).

               Con su desinterés quiere probar la sinceridad de su esfuerzo y trabajo; sin duda, sus adversarios sí recibían ayuda de la comunidad de Corinto. Pablo estima que su renuncia a todo beneficio personal lo pone por encima de ellos (12). Invectiva contra los adversarios: su enseñanza es un fraude, aunque se den por maestros de virtud (probable alusión a propugnadores de la Ley) (13-15).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. SARCASMO. NO SE EXCEDE EN SUS PRETENSIONES. 10,12-11,4

12Cierto que uno no se atreve a equipararse o a compararse con algunos de esos que se hacen el cartel, aunque ellos, a fuerza de tomarse por patrón de sí mismos y de compararse consigo mismos, ya no coordinan.
             13Por lo que a mí me toca, no voy a presumir pasándome de la raya; me atendré a las medidas de mi campo de acción, las medidas que Dios me asignó y que alcanzaban también a Corinto. 14Porque no tengo que estimarme como si no alcanzara hasta ahí, pues también a Corinto fui yo el primero en llegar con la buena noticia del Mesías. 15Y no por pasarme de la raya y presumir de fatigas ajenas, sino con la esperanza de que, conforme crecía vuestro número de creyentes, me multiplicaría más y más entre vosotros 16y anunciará la buena noticia más allá de Corinto, sin presumir de campo ajeno entrando en lo ya labrado.
              17Además, el que presume, que presuma del Señor (Jr 9,22-23), 18pues quien se hace él mismo el cartel no es ese el que está aprobado, sino aquel a quien se lo hace el Señor.
11         1¡Ojalá me aguantaseis unos cuantos disparates! ¡Vamos, aguantádmelos! 2Es que tengo celos de vosotros, los celos de Dios, pues quise desposaros con un solo marido, presentándoos al Mesías como una virgen intacta, 3y me temo que, igual que la serpiente sedujo a Eva con su astucia, se pervierta vuestro modo de pensar y abandone la entrega y fidelidad al Mesías. 4Porque si el primero que se presenta predica un Jesús diferente del que yo prediqué, o recibís un espíritu diferente del que recibisteis y un evangelio diferente del que aceptasteis, lo aguantáis tan tranquilos.

EXPLICACIÓN.

10,12-11,4. Los adversarios han definido que su propia manera de actuar es la norma por la que hay que medir a un apóstol y, según ella, Pablo no tiene derecho a reclamar este título. Según Pablo, desbarran (12).

                   Le discutían además el derecho a ocuparse del territorio de Corinto. Pablo responde que no es él quien ha determinado su radio de acción sino Dios, al llamarlo a ser apóstol de los paganos (13-14). Parece que los adversarios pretendían que el fruto de la comunidad de Corinto se debía a su labor, no a la de Pablo (15: fatigas ajenas). Para éste, Corinto era un punto de apoyo para continuar la misión en lugares no alcanzados aún por el cristianismo (15-16).

                Denuncia la propaganda que se hacen los adversarios. Uno no vale por lo que él mismo diga de sí, sino por el concepto que el Señor tenga de él (cf. Jr 9,23s) (17-18).

               Inquietud de Pablo por el posible influjo de los que combaten su doctrina. La imagen de la esposa (2) está inspirada en el lenguaje profético del AT, que representaba a Israel como la "esposa" de Dios (Is 1,21-23; 49.14-26; 54; 62; Jr 2; Ez 16; Os 2,4ss). Peligro de que se vuelvan atrás (3), demostrando por su falta de reacción ante los que proponen doctrinas diferentes (4).             

2 CARTA A LOS CORINTIOS. VII. POLÉMICA. 10,1-11.

10            1Yo, Pablo, en persona, os voy a pedir algo por la paciencia e indulgencia del Mesías; yo, tan encogido de cerca y tan valiente de lejos. 2Ahorradme, por favor, tener que hacer el valiente cuando vaya, pues me siento seguro y pienso atreverme con esos que me achacan proceder por miras humanas. 3Aunque procedo, cierto, como hombre que soy, no milito con miras humanas, 4porque las armas de mi milicia no son humanas; no, es Dios quien les da poder para derribar fortalezas: derribamos falacias 5y todo torreón que se yerga contra el conocimiento de Dios, cogemos prisionero a todo el que maniobra, sometiéndolo al Mesías, 6y estamos preparados para castigar toda rebeldía, una vez que esa sumisión vuestra sea completa.
                  7Os fijáis sólo en las apariencias. El que esté convencido de ser de Cristo, que tenga en cuenta también esto: que yo son tan de Cristo como él. 8Y aunque alardease un poco demasiado de mi autoridad, que me dio el Señor para construir vuestra comunidad, no para destruirla, nadie va a dejarme en mal lugar, 9para no dar la impresión de que os meto miedo sólo con cartas. 10Alguno dice: "Las cartas, sí, son duras y severas, pero tiene poca presencia y un hablar detestable". 11El individuo que dice eso sepa que de cerca voy a ser en los hechos lo que soy de lejos y de palabra en mis cartas.

EXPLICACIÓN.

1-11.        Cambio absoluto de tono. Como  se ha dicho en la introducción, los caps. 10-13 parecen pertenecer a "la carta de las lágrimas" (cf. 2,4), anterior a la contienda en caps. 1-8. Sus adversarios acusan a Pablo de falta de carácter, encogido de cerca y valiente de lejos. Para empezar, Pablo recuerda el modo de proceder de Jesús, quien no buscaba imponerse, sino que actuaba con paciencia e indulgencia (1). Sin embargo, Pablo es capaz de afrontar a sus adversarios cara a cara. La acusación principal que le hacen es la de proceder por ambición personal (2). La refuta utilizando el símil de una situación de guerra; él combate la batalla de Dios para derribar todo lo que se opone a su conocimiento; una vez conquistada la ciudad (fortaleza, torreón) está dispuesto a acabar también con la posible guerrilla (maniobra, rebeldía). A todo el que maniobra (5), lit. "a toda maniobra"; sometiéndolo, cf. v.6; sumisión, que responde a las metáforas militares del pasaje mejor que "obediencia". En otras palabras: el único objetivo de Pablo es deshacer falacias y hacer que los cristianos sean incondicionales de Cristo (3-6).


                 Alude posiblemente al cabecilla del "partido de Cristo" (1 Cor 1,12) (7) y anuncia la energía que piensa usar (8-9). Sin duda se intentaba desacreditar a Pablo por su escasa preocupación por la retórica de escuela (10-11).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. VI. BILLETE SOBRE LA COLECTA PARA JERUSALÉN. 9,1-15.

9            1Es ciertamente superfluo escribiros sobre la prestación en favor de los consagrados. 2Conozco vuestra buena voluntad y de ella alardeo con los macedonios, diciéndoles que Grecia tiene hechos todos los preparativos desde el año pasado, y vuestro entusiasmo ha estimulado a la mayoría.
                  3Os mando a los hermanos para que mis alardes no queden desmentidos en este punto; o sea, para que estéis preparados, como les decía a ellos; 4pues si los macedonios que vayan conmigo os encuentran sin preparar, yo, por no decir vosotros, voy a quedar mal en este asunto. 5Por eso he juzgado necesario pedir a los hermanos que se me adelanten y tengan preparado de antemano el generoso donativo que habíais prometido. Así estará a punto y parecerá generosidad, en vez de sacado a regañadientes.
                 6Recordad aquello: "A siembra mezquina, cosecha mezquina; a siembra generosa, cosecha generosa" (Prov. 11,24-25). 7Cada uno dé lo que haya decidido en conciencia, no a disgusto ni por compromiso, que Dios se lo agradece al que da de buena gana (Prov. 22,8 LXX) 8y poder tiene Dios para colmaros de toda clase de favores, de modo que, además de tener siempre y en todo plena suficiencia, os sobre para toda clase de obras buenas. 9Como dice la Escritura: "Reparte limosna a los pobres, su limosna es constante, sin falta" (Sal 111,9). 10El que suministra semilla para sembrar y pan para comer, suministrará y hará crecer vuestra sementera y multiplicará la cosecha de vuestra limosna; 11seréis ricos de todo para ser generosos en todo, y esta generosidad, pasando por nuestras manos, produce acción de gracias a Dios.
               12Porque la prestación de este servicio no sólo cubre las necesidades de los consagrados, sino que redunda además en las muchas gracias que se dan a Dios, 13al comprobar el valor de la prestación, alabarán a Dios por la obediencia que profesáis a la buena noticia del Mesías y lo generosa que es vuestra solidaridad con ellos y con todos; 14al ver el extraordinario favor que Dios os muestra expresarán su afecto orando por vosotros. 15Bendito sea Dios por ese don inefable.

EXPLICACIÓN.

1-15.       Este capítulo, que repite muchas ideas del anterior, parece haber sido un breve escrito independiente, colocado entre la carta precedente (caps 1-8) y la carta "de las lágrimas" (caps 10-13). Insiste Pablo en que los corintios tengan terminada la colecta para cuando lleguen los de Macedonia (1-2).

               La buena voluntad inicial había sido patente; no quiere que ahora aparezca que no han cumplido su propósito (3-5). Para exhortarlos a la generosidad cita o adapta varios textos de la Escritura. En primer lugar, Prov 11,24s (6) y 22,8 (LXX) (7). A continuación se apoya en Sal 112,9 (9), comentándolo con alusiones a Is 55,10 ("para que dé semilla al sembrador y pan al que come") y Os 10,12 ("cosechad el fruto de vuestra lealtad") (10-11).

              Finalmente, la generosidad de los corintios demostrará su fidelidad al evangelio y producirá unión entre las comunidades (12-15).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. EMISARIOS DE PABLO. 8,16-24.

16Doy gracias a Dios por haber puesto en el corazón de Tito el mismo aprecio por vosotros; 17porque, desde luego, ha accedido a mi petición, pero además, como es tan diligente, espontáneamente se marcha a visitaros. 18Mando con él a un hermano que se ha hecho célebre en todas las comunidades anunciando la buena noticia; 19más aún, las comunidades lo han elegido para que sea mi compañero de viaje en esta obra de caridad que administramos para la gloria del Señor y en prueba de nuestra buena voluntad. 20Evito así las posibles críticas por la administración de esta importante suma, 21pues tenemos cuidado de quedar bien no sólo ante Dios, sino también ante los hombres (Prov 2,4 LXX).
            22Mando también con ellos a otro hermano nuestro, cuya diligencia he comprobado muchas veces en muchos asuntos, y ahora muestra mucha más, por lo mucho que se fía de vosotros.
            23A propósito de Tito, es compañero mío y colabora conmigo en vuestros asuntos; nuestros hermanos son delegados de las comunidades y honra de Cristo. 24Por eso dadles pruebas de vuestro amor y justificad ante ellos y ante sus comunidades mi orgullo por vosotros.

EXPLICACIÓN.

16-24.    Prontitud de Tito (16-17). Con él, otro cristiano bien conocido va a ocuparse de la colecta. Había sin duda detractores de Pablo que propalaban calumnias contra su honradez en cuestión de dinero. Insiste, por ello, en que el primer colaborador está asociado a la obra de la colecta por iniciativa de las comunidades, no suya (18-19). Alude a Prov 3,4 (20-21).

              Otro colaborador de Tito (22), designado por Pablo precisamente por la estima que ese tal tiene de los corintios. Es curioso que Pablo no mencione los nombres de los colaboradores.

              Recomienda a Tito y a sus dos compañeros de viaje; delegados, gr. apostoloi, enviados en representación de las comunidades (23). Espera que los corintios hagan todo lo posible por facilitarles la labor, respondiendo a la estima que siente Pablo por ellos (24).              

2 CARTA A LOS CORINTIOS. V. LA COLECTA PARA JERUSALÉN. 8,1-15.

8           1Quiero que conozcáis, hermanos, el favor que Dios ha hecho a las comunidades de Macedonia, 2pues, en medio de una dificultad que los pone a dura prueba, su desbordante alegría y su extrema pobreza se han volcado con ese derroche de generosidad. 5Hicieron todo lo que podían, yo soy testigo, incluso más de lo que podían; 4espontáneamente me pidieron con mucha insistencia el favor de poder contribuir en la prestación a los consagrados. 5Superaron mis previsiones, porque ante todo se dieron ellos personalmente al Señor y a nosotros, como Dios quería, 6hasta tal punto que le he pedido a Tito que, lo mismo que él empezó la cosa, dé el último toque ahí entre vosotros a esta obra de caridad.
               7Tenéis abundancia de todo: de fe, de dones de palabra, de conocimiento, de empeño para todo y de ese amor vuestro por mí: pues que sea también abundante vuestro donativo. 8No es que os lo mande; os hablo de empeño que ponen otros para comprobar si vuestra caridad es genuina; 9porque ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor, Jesús Mesías: siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza. 10En este asunto doy sólo un consejo; os viene muy bien, pues hace ya un año que tomasteis la iniciativa, no sólo en la ejecución, sino en el propósito; terminad ahora la ejecución, 11de modo que el término corresponda a la buena voluntad del propósito; según vuestros medios, 12pues donde hay buena voluntad se la acepta con lo que tenga, sin pedir imposibles. 13No se trata de aliviar a otros pasando vosotros estrecheces, sino que, por exigencia de la igualdad, 14en el momento actual vuestra abundancia remedia la falta que ellos tienen, para que un día la abundancia de ellos remedie vuestra falta, y así haya igualdad, 15como dice la Escritura: "Al que recogía mucho no le sobraba y al que recogía poco no le faltaba" (Éx 16,18).

EXPLICACIÓN.

1-15.        Pablo trata la cuestión de la colecta indirectamente, proponiendo el ejemplo de los macedonios. Estos, que por su pobreza habrían tenido razón para no contribuir, han pedido en cambio insistentemente poder hacerlo. Tal generosidad (cf. 9,1-5; Flp 4,10-18) anima a Pablo a mandar a Tito a Corinto, para acelerar la recogida de fondos (1-6).

                Exhortación a que sean generosos (7). Aduce, en primer lugar, el ejemplo del Señor: su generosidad sin límites es norma para el cristiano (8-9). Les pide también que muestren su coherencia con el propósito inicial (10-12). Apela finalmente al principio de igualdad; la situación económica de la comunidad de Corinto es mejor que la de Jerusalén; la solidaridad se impone. Cita de Éx 16,18; igual ración de maná para todos (13-15).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. EFECTO DE LA CARTA ANTERIOR. ALEGRÍA DE PABLO. 7,2-16.

             2Hacednos un hueco: a nadie ofendimos, a nadie arruinamos, a nadie explotamos. 3No os estoy censurando, ya os tengo dicho que os llevo tan dentro, que estamos unidos para vida y para muerte. 4Mucha es mi confianza con vosotros, mucho mi orgullo por vosotros, me siento lleno de ánimos, reboso alegría en medio de todas mis penalidades. 5Porque, de hecho, tampoco cuando llegué a Macedonia tuvo mi pobre persona un momento de sosiego; no, dificultades por todas partes, contiendas por fuera y temores por dentro. 6Pero Dios, que da aliento a los deprimidos, nos animó con la llegada de Tito; 7y no sólo con su llegada, sino también con los ánimos que traía por causa vuestra; me habló de vuestra añoranza, de vuestras lágrimas, de vuestro interés por mí, y esto me alegró todavía más.
            8Por eso, aunque os causé pena con mi carta, no lo siento; antes lo sentía, viendo que aquella carta os dolió, aunque fue por poco tiempo; 9pero ahora me alegro, no de que sintierais pesar, sino de que ese pesar produjese enmienda. Vuestro pesar fue realmente como Dios manda, de modo que no salisteis perdiendo nada por causa mía. 10Porque un pesar como Dios manda produce una enmienda saludable y sin vuelta atrás; en cambio, el pesar de este mundo procura la muerte. 11¡Hay que ver! El hecho de haber sentido pesar como Dios manda cuánto empeño produjo en vosotros, qué excusas, qué indignación, qué respeto, qué añoranza, qué emulación, qué escarmiento. Habéis probado de todos los modos posibles que no teníais culpa en el asunto. 12Ya veis que el motivo real de la carta no eran el ofensor ni el ofendido; me proponía que descubrieseis delante de Dios el aprecio que sentís por mí. 13Esto es lo que me ha dado ánimo.
              Además de estos ánimos, me alegró mucho más aún lo feliz que se sentía Tito, pues se ha quedado tranquilo por todos vosotros. 14En ninguno de los elogios que le había hecho de vosotros quedé mal, todo lo contrario: lo mismo que a vosotros siempre os he dicho la verdad, también los elogios que hice a Tito de vosotros resultaron ser verdad. 15Siente mucho más afecto por vosotros, recordando vuestra respuesta unánime y con qué escrupulosa atención lo recibisteis. 16Me alegra poder contar con vosotros en todo.

EXPLICACIÓN.

2-16.    Vuelta al tema de 6,11-13. Pablo ha mostrado ya su sinceridad. Amor a los corintios. Sentirse respaldado por el amor de esta comunidad le da ánimos a Pablo en medio de sus incesantes luchas (2-4).

             Continúa lo incoado en 2,13 sobre el fallido encuentro con Tito en Tróade. Lo encontró en Macedonia; la angustia de Pablo se debía a la incerteza de la reacción de los corintios a su severa carta. Las noticias fueron favorables. Consuelo de Pablo (2-7). Tito (cf. 2,13) no aparece en Hechos, pero, según Gál 2,1-3 acompañó a Pablo a Jerusalén (cf. 2 Cor 8,6.16.23; 12,18; 2 Tim 4,10; Tit 1,4).

            Para suavizar todo resquemor que pudiese quedar, Pablo expone los beneficiosos efectos de la carta, en particular cómo ha servido para que los corintios redescubriesen su afecto por él (8-13a).

            Estado de ánimo de Pablo. Eficacia de la misión de Tito, quien ha comprobado personalmente lo merecidos que eran los elogios que Pablo hacía de los corintios. La situación se normaliza. Escrupulosa atención, lit. "con temor y temblor", frase hecha que indica sumo cuidado; cf. Ef 6,5; Flp 2,12 (13b-16).

lunes, 19 de marzo de 2012

2 CARTA A LOS CORINTIOS. PARÉNTESIS: TEMPLO DE DIOS. 6,14-7,1.

14No os unzáis al mismo yugo con los infieles: ¿qué tiene que ver la rectitud con la maldad?, ¿puede unirse la luz con las tinieblas?, 15¿pueden estar de acuerdo Cristo y el diablo?, ¿irán a medias el fiel y el infiel?, 16¿son compatibles el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo de Dios vivo, así lo dijo él:

              Habitaré y caminaré con ellos,
              seré su Dios y ellos serán mi pueblo (Lv 26,12)
              17Por eso, salid de en medio de esa gente,
              apartaos, dice el Señor,
              no toquéis lo impuro y yo os acogeré (Is 52,11).
              18Seré un padre para vosotros
              y vosotros par a mí hijos e hijas,
             dice el Señor soberano de todo (2 Sm 7,14).
7          1Estas promesas tenemos, amigos; por eso, limpiémonos toda suciedad de cuerpo o de espíritu, y sigamos completando nuestra consagración con el respeto que a Dios se debe.

EXPLICACIÓN.

6,14-7,1.   Intermedio: renunciar a componendas con el mal. Terminología judía; el diablo, en gr. Beliar, uno de los nombres que se le aplicaban en el judaísmo tardío, usado también para designar a ídolos. El infiel no es considerado aquí como susceptible de conversión, sino como empedernido y refractario a todo cambio. Cuerpo y espíritu (7,1), lit. "carne y espíritu", no tienen el sentido técnico habitual de Pablo; denotan la actividad humana en sus dos facetas, corporal y mental. Parece que este pasaje no pertenece a la carta; es posible que sea un fragmento de otra anterior (cf. 1 Cor 5,9).              

2 CARTA A LOS CORINTIOS. IV. RECONCILIACIÓN. 6,11-13.

            11Me he desahogado con vosotros, corintios; siento el corazón ensanchado. 12Dentro de mí no estáis estrechos, sois vosotros los de sentimientos estrechos. 13Pagadme con la misma moneda, os hablo como a hijos, y ensanchaos también vosotros.

EXPLICACIÓN.

11-13.       Pablo no tiene secretos para los Corintios; les ha hablado con el corazón en la mano. Si existe aún alguna dificultad en su relación con la comunidad, la culpa debe de estar de la parte de ellos. Espera que correspondan a su sinceridad.

2 CARTA A LOS CORINTIOS. AL SERVICIO DE LA RECONCILIACIÓN. 5,18-6,10.

18Y todo eso es obra de Dios, que nos reconcilió consigo a través del Mesías y nos encomendó el servicio de la reconciliación; 19quiero decir que Dios, mediante el Mesías, estaba reconciliando el mundo consigo, cancelando la deuda de los delitos humanos, y poniendo en nuestras manos el mensaje de la reconciliación. 20Somos, pues, embajadores de Cristo y es como si Dios exhortara por nuestro medio. Por Cristo os lo pido, dejaos reconciliar con Dios. 21Al que no tenía que ver con el pecado, por nosotros lo cargó con el pecado, para que nosotros, por su medio, obtuviéramos la rehabilitación de Dios.
6          1Secundando, pues, su obra, os exhortamos también a no echar en saco roto esta gracia de Dios. 2(Dice él: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda" (Is 49,8); pues mirad, ahora es tiempo propicio, ahora es día de salvación.)
               3Para que no pongan tacha a nuestro servicio nunca damos a nadie motivo de escándalo; 4al contrario, continuamente damos prueba de que somos servidores de Dios con tanto como aguantamos: 5luchas, infortunios, angustias, golpes, cárceles, motines, 6fatigas, noches sin dormir y días sin comer; procedemos con limpieza, saber, paciencia y amabilidad, 7con dones del Espíritu y amor sincero, llevando el mensaje de la verdad y la fuerza de Dios. Con la derecha y con la izquierda empuñamos las armas de la honradez, 8a través de honra y afrenta, de mala y buena fama. Somos los impostores que dicen la verdad, 9los desconocidos conocidos de sobra, los moribundos que están bien vivos, los penados nunca ajusticiados, 10los afligidos siempre alegres, los pobres que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen.

EXPLICACIÓN.

5,18-6,10.      La nueva relación con Dios se inaugura con una reconciliación (cf. Rom 5,11), por iniciativa de Dios mismo, hecha por medio del Mesías. Pablo usa el plural, como asociando la comunidad de Corinto a esta obra de reconciliación de la humanidad con Dios. De hecho, el pasaje mira más a los no creyentes que a una comunidad formada (18-20). La imagen de v.21 puesta estar inspirada en el culto sacrificial judío; Jesús muerto en la cruz, de quien mana el Espíritu, ha hecho caducar todos los ritos con que el hombre pretendía liberarse de sus pecados. Pablo quiere ponderar el amor de Dios por la humanidad, que para lograr la reconciliación no escatimó a su propio Hijo (Rom 8,31).

                     Exhorta a aprovechar la ocasión apoyándose en Is 49,8 (6,1-2). La piedra de toque del apóstol es su conducta (3), en particular su prontitud para afrontar penalidades por la difusión del mensaje (4-6); las circunstancias difíciles no le hacen perder, sin embargo, la afabilidad y el amor hacia los demás (6-7). Contraste entre el juicio de la sociedad sobre el apóstol y la realidad que éste vive (8-10).             

2 CARTA A LOS CORINTIOS. PARA EL CRISTIANO NO VALEN LAS APARIENCIAS. 5,11-17.

            11Sabiendo, pues, el respeto que se debe al Señor, trato de sincerarme con los hombres, pues Dios me ve como soy, y espero que cada uno de vosotros tenga conciencia de lo que soy.
            12No me estoy recomendando otra vez ante vosotros, estoy dándoos argumentos para que presumáis de mí; así tendréis algo que responder a los que presumen de apariencias y no de lo que hay dentro. 13Porque, si perdí el juicio, fue por Dios; si estoy en mis cabales, es por vosotros. 14Es que el amor del Mesías no nos deja escapatoria, cuando pensamos que uno murió por todos; 15con eso, todos y cada uno han muerto; es decir, murió por todos para que los que viven ya no vivan más para sí mismos, sino para el que murió y resucitó por ellos.
           16Por consiguiente, nosotros ya no apreciamos a nadie por la apariencia y, aunque una vez valoramos al Mesías por la apariencia, ahora ya no. 17Por consiguiente, donde hay un cristiano, hay humanidad nueva; lo viejo ha pasado; mirad, existe algo nuevo.

EXPLICACIÓN.

11-17.        Lo que vale es lo que uno es realmente, no lo que aparenta. Sabiendo que es conocido por Dios, resulta necio pretender simular ante los hombres (11).

                  Quiere dar a los corintios un criterio para distinguir entre él y sus adversarios, que cultivan las apariencias (12). Si perdí el juicio, posible alusión a pasajes de la carta "de las lágrimas" (cf. 11,1.16ss) (13). La experiencia del amor de Jesús, que dio la vida por él (cf. Gál 2,20), no le permite más conducta que la del amor, y éste no es una apariencia. El propósito y el resultado de la muerte de Jesús Mesías fue que los hombres renunciaran al egoísmo; deben estar centrados en Jesús, que les demostró y les sigue demostrando su amor (14-15).

                 No hay que juzgar, por tanto por la apariencia ni con criterios mundanos. Lo que cuenta es la nueva humanidad (cf. Rom 8,19; Gál 6,15), la pertenencia a un orden nuevo (Is 43,18) (16-17).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. III. LA VIDA DEL APÓSTOL. HONRADEZ, MENSAJE. 4,1-5,10.

4             1Por eso, encargados de este servicio por misericordia de Dios, no nos acobardamos; 2al contrario, hemos renunciado a tapujos vergonzosos, dejándonos de intrigas y no falseando el mensaje de Dios; en vez de eso, manifestando la verdad, nos recomendamos a la íntima conciencia que tiene todo hombre ante Dios.
                  3Pero, además, si la buena noticia que anunciamos sigue velada, es para que los que se pierden, 4pues por su incredulidad el dios del mundo este les ha cegado la mente y no distinguen el resplandor de la buena noticia del Mesías glorioso, imagen de Dios. 5Porque no nos predicamos a nosotros, predicamos que Jesús Mesías es Señor y nosotros siervos vuestros por Jesús; 6pues el Dios que dijo: "Brille la luz sobre la faz de las tinieblas" (Gn 1,3) la ha encendido en nuestros corazones, haciendo resplandecer el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro del Mesías.
                  7Pero este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no viene de nosotros. 8Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplasta; 9estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; 10nos derriban, pero no nos rematan; paseamos continuamente en nuestro cuerpo el suplicio de Jesús, para que también la vida de Jesús se transparente en nuestro cuerpo; 11es decir, que a nosotros que tenemos la vida, continuamente nos entregan a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se transparente en nuestra carne mortal. 12Así la muerte actúa en nosotros y la vida en nosotros.
                 13Sin embargo, poseyendo el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: "Creo, por eso hablo" (Sal 116,10), también creemos nosotros y por eso hablamos, 14sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará con nosotros a su lado. 15Y todo esto es por vosotros, de suerte que, al extenderse la gracia a más y más gente, multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.
                16Por esta razón no os acobardamos; no, aunque nuestro exterior va decayendo, lo interior se renueva día a día; 17porque nuestras penalidades momentáneas y ligeras nos producen una riqueza eterna, una gloria que las sobrepasa desmesuradamente; 18y nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno.
5             1Es que sabemos que si nuestro albergue terrestre, esta tienda de campaña, se derrumba, tenemos un edificio que viene de Dios, un albergue eterno en el cielo, no construido por hombres; 2y de hecho por eso suspiramos, por el anhelo de vestirnos encima la morada que viene del cielo, 3suponiendo que, al quitarnos ésta, no quedemos desnudos del todo. 4Sí, los que vivimos en tiendas suspiramos abrumados, porque no querríamos quitarnos lo que tenemos puesto, sino vestirnos encima, de modo que lo mortal quedase absorbido por la vida. 5Quien nos preparó concretamente para eso fue Dios, y como garantía nos dio el Espíritu.
                 6En consecuencia, siempre estamos animosos, aunque sepamos que mientras sea el cuerpo nuestro domicilio, estamos desterrados del Señor, 7porque nos guía la fe, no la vista. 8A pesar de todo, estamos animosos, aunque preferiríamos el destierro lejos del cuerpo y vivir con el Señor. 9En todo caso, sea en este domicilio o en el destierro, nuestro mayor empeño es agradarle, 10porque todos tenemos que aparecer como somos ante el tribunal del Mesías, y cada uno recibirá lo suyo, bueno o malo, según se haya comportado mientras tenía este cuerpo.

EXPLICACIÓN.

4,1-5,10.    La misión de Pablo nace de un encargo de Dios. No necesita de intrigas o falsedades para demostrarlo. Su autenticidad es su única recomendación (1-2).

                  Sin embargo, los intereses malvados de la sociedad hacen a los hombres insensibles al evangelio y a la persona del Señor (3-4). No se puede usar el evangelio para buscar el propio beneficio, hay que predicar a Jesús, apoyándose en la experiencia interior (5). La luz, cuya existencia inauguró la creación (Gn 1,3), era símbolo de salvación para Israel (cf. Is 9,2); ahora, la salvación se encuentra en Jesús, Mesías/Salvador (6).

                Son precisamente las tribulaciones y persecuciones que sufre, y que muestran su debilidad, las que prueban que Dios está con él. Vasijas de barro, posible alusión a Gn 2,7 (cf. Rom 9,21-23; 1 Cor 15,47) (7). Situaciones extremas que no logran impedir su actividad; es más, cuanto mayor es la persecución (el suplicio de Jesús), más efectiva es en él la vida de Jesús (8-11). La entrega a la muerte por amor es la que manifiesta y comunica la potencia de la vida (12).

               Cita de Sal 116,10 (LXX). La fe, que incluye la certeza de la resurrección, da fuerzas para proclamar el mensaje, a pesar de la oposición. Esta certeza es propia de todo cristiano, no sólo del apóstol (14). Las penalidades se aceptan para que los hombres conozcan la generosidad de Dios y lo alaben por ella (13-15).

              El fruto personal de tanta tribulación se encuentra ya en la vida presente (lo interior se renueva de día en día) (16), que anticipa la vida futura. El anhelo de plenitud es el que orienta y sostiene el esfuerzo (17-18).

              La empresa no conoce fracaso, pues Dios asegura el éxito, que es la vida para siempre, anhelo del hombre (5,1). Aun en el supuesto de perder la vida física, Pablo está seguro de la permanencia de su ser, y la representa bajo las metáforas de la nueva morada y del vestido. La plenitud de vida es su anhelo en medio de las dificultades; pero son éstas las que aseguran que la muerte no hará quedar desnudos (2-3). Deseo que la transformación completa se verifique antes de que llegue el momento de la muerte (lo mortal quede absorbido or la vida), cf, 1 Cor 15,53 (4). Confianza en la obra de Dios; el Espíritu, su vida/amor, es en cada cristiano la garantía de la vida que no muere (5).


             Ánimo inquebrantable de Pablo, a pesar de su nostalgia del Señor (6-8). El juicio será el reconocimiento de la respuesta humana a la bondad de Dios (9-10).

2 CARTA A LOS CORINTIOS. ANTIGUA Y NUEVA ALIANZA. 3,7-18.

7Aquel agente de muerte -letras grabadas en piedra- se inauguró con gloria, tanto que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés, "por el resplandor de su rostro", caducó y todo como era. 8Pues cuánto mayor no será la gloria de lo que es agente del Espíritu. 9Si el agente de la condena tuvo su esplendor, cuánto más intenso será el esplendor del agente de la rehabilitación. 10Y de hecho el esplendor aquél ya no es tal esplendor, eclipsado por esta gloria incomparable, 11pues si lo caduco tuvo su momento de gloria, cuánto mayor no será la gloria de lo permanente.
            12Por eso, teniendo una esperanza como ésta, procedemos con toda franqueza, 13no como hizo Moisés, que se echaba un velo sobre la cara, y así los israelitas no se fijaron en la finalidad de aquello caduco, 14pero se les embotó la inteligencia, porque hasta el día de hoy aquel mismo velo sigue ahí cuando leen el Antiguo Testamento, y no se les descubre que con el Mesías caduca. 15No,  hasta hoy, cada vez que leen a Moisés un velo cubre sus mentes. 16"Pero, cuando se vuelva hacia el Señor, se quitará el velo" (Éx 34,34); 17ahora bien, ese Señor es el Espíritu, y donde hay Espíritu del Señor, hay libertad. 18Y nosotros, que llevamos todos la cara descubierta y reflejamos la gloria del Señor, nos vamos transformando en su imagen con resplandor creciente; tal es el influjo del Espíritu del Señor.

EXPLICACIÓN.

7-18.        Diferencia entre la antigua y la nueva alianza: letra/código y Espíritu. Alusión a Éx 34,29-35, donde se describe el resplandor del rostro de Moisés. A pesar del esplendor de su inauguración, la Ley se ha convertido en un agente de condenación, cf. Dt 27,26; Gál 3,22; el agente de la reconciliación, cf. Rom 1,17; 3,21. La antigua alianza era además caduca por sí misma. Ha llegado la alianza definitiva, que la hace desaparecer (7-11).

               Pablo toma pie del velo que tapaba la cara de Moisés (Éx 34,33) para explicar la incomprensión que tienen los judíos del papel provisional de la Escritura judía, a la que se llama por primera vez "el antiguo testamento/alianza"; la etapa definitiva está representada por la persona y actividad del Mesías (Rom 10,4); no son ya unos libros que completan los antiguos, significa el paso de lo escrito en un código a lo vivido por impulso del Espíritu. Relativización del AT (12-14). Libertad y gloria del cristiano. La gloria que resplandeció en Moisés resplandece ahora permanentemente en los cristianos, y ellos no la ocultan; es más, al contrario que en el caso de Moisés, ese resplandor crece. Sin velo (Éx 34,34), los cristianos pueden leer la Escritura y penetrar su sentido. La obra del Espíritu. Espíritu del Señor o bien Espíritu que es Señor, otra traducción posible, "tal es el influjo del Señor, que es Espíritu", por oposición a Moisés, que representaba la letra/el código (15-18).             

2 CARTA A LOS CORINTIOS. II. AGENTE DEL ESPÍRITU. 2,16b-3,6.

          16b  Y para esto, ¿quién tiene aptitudes? 17Porque no vamos traficando con el mensaje de Dios, como hace la mayoría, sino que hablamos conscientes de nuestra sinceridad, conscientes de que lo hacemos de parte de Dios, bajo su mirada, movidos por Cristo.

3         1¿Estoy empezando a recordarme otra vez? ¿Será que, como algunos individuos, necesito cartas de recomendación para vosotros o escritas por vosotros? 2Vosotros sois mi carta, escrita en vuestros corazones, carta abierta y leída por todo el mundo. 3Se os nota que sois carta de Cristo y que fui yo el amanuense; no está escrita con tinta, sino con Espíritu de Dios vivo, no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en el corazón.
            4Ésta es la clase de confianza que sentimos ante Dios gracias al Mesías. 5No es que de por sí uno tenga aptitudes para poder apuntarse algo como propio. La aptitud nos la ha dado Dios. 6Fue él quien nos hizo aptos para el servicio de una alianza nueva, no de código, sino de Espíritu; porque el código da muerte, mientras el Espíritu da vida.

EXPLICACIÓN.

2,16b-3,6.    El rápido progreso del cristianismo hacía pulular los predicadores, pero no todos proponían un cristianismo auténtico (2,16b-17).

                    De algún modo, Pablo tiene que volver a proponer sus credenciales, pues sus adversarios han llegado a Corinto con cartas de presentación (cf. Hch 18,27; Rom 16,1s; Col 4,10), probablemente de Jerusalén. Pablo se remite al resultado de su predicación: la existencia de la comunidad de Corinto; ellos son sus credenciales (1 Cor 9,1s), cuyo autor es el Señor mismo (3,1-3). Tablas de piedra... carne (3), cf. Jr 31,31-33; Ez 11,19. Las tablas de piedra eran las de la alianza del Sinaí (Éx 24,12; 31,18; 34,1; Dt 9,10s); el cambio por las tablas de carne indica el cambio de alianza anunciado por Jr 31,31-33; Ez 11,19; 36,26. La comunidad de Corinto es un testimonio de la nueva relación entre Dios y los hombres, activado por el Espíritu.

                  Pablo no se gloría de sus dotes naturales (4-5). La autenticidad de su predicación es don de Dios. Código (6). lit. "letra", refiriéndose a las leyes escritas; cf. v.7.

2 CARTA A LOS CORINTIOS. MOTIVOS DEL CAMBIO. 1,23-2,16a.

 23Por lo que a mí hace, séame Dios testigo y que me muera si miento; si aún no he vuelto a Corinto ha sido por consideración a vosotros. 24No es que vuestra fe esté en nuestra mano, pero somos cooperadores en vuestra alegría -de hecho en la fe os mantenéis firmes-. 2    1Y tomé la decisión de no ir de nuevo a causaros pena. 2Porque, si yo os causo pena, ¿quién me va a alegrar a mí? ¡Cómo no sea el que está pesaroso por causa mía!
             3Esto precisamente pretendía con mi carta: que, cuando fuera, no me causaran pena los que deberían darme alegría. 4De tanta congoja y agobio como sentía, os escribí con muchas lágrimas, pero no era mi intención causaros pena, sino haceros caer en la cuenta del amor tan especial que os tengo.
             5Y si uno ha ofendido, no me ha ofendido a mí, sino hasta cierto punto, para no exagerar, a todos vosotros. 6Bástale a ese individuo el correctivo que le ha impuesto la mayoría; 7ahora, en cambio, más vale que lo perdonéis y animéis, no sea que el excesivo pesar se lo lleve. 8Por eso os recomiendo que le confirméis vuestro amor. 9Sólo éste fue el propósito de mi carta: comprobar vuestro temple y ver si hacéis caso en todo. 10Sin embargo, al que le perdonáis algo, se lo perdono yo también, pues de hecho lo que yo perdono, si algo tengo que perdonar, es debido a vosotros, delante de Cristo; 11quiero evitar que Satanás saque partido de esto, pues no ignoramos sus ardides.
             12Así pues, llegué a Tróade para anunciar la buena noticia del Mesías, y aunque se presentaba una ocasión de trabajar por el Señor, 13al no encontrar allí a Tito, mi hermano, no me quedé tranquilo; me despedí de ellos y salí para Macedonia.
             14Doy gracias a Dios, que constantemente nos asocia a la victoria que él obtuvo por el Mesías y que por medio nuestro difunde en todas partes la fragancia de su conocimiento. 15Porque somos el incienso que el Mesías ofrece a Dios entre los que se salvan y los que se pierden; 16a para éstos, un olor que da muerte y sólo muerte; para los otros, un olor que da vida y sólo vida.

EXPLICACIÓN.

1,23-2,16a     Interés de Pablo en evitar todo lo que pueda dañar a su relación con los corintios. Ha pesado más el deseo de no entristecerlos que el de ir a visitarlos. El cambio de plan se debe a la situación tirante creada por la ofensa hecha a Pablo en su visita anterior. Como de hecho no necesitaban instrucción (24: en la fe os mantenéis firmes), una vista sólo para renovar el contacto habría hecho más daño que bien (1,23-2,2).

                     Por eso, Pablo prefirió escribirles una carta ("la carta de las lágrimas", probablemente 2 Cor 10-13) en el que les reprochaba su conducta (2,3-4). La carta surtió su efecto, no queda más que perdonar al culpable (5-9). Pablo no está ofendido personalmente, pero la actitud de su ofensor era un insulto a la comunidad y hacía daño. Su carta puso a prueba la lealtad de los corintios hacia él. Pablo se fía de la decisión que han tomado (10-11).

                   Tróade, puerto de Asia Menor. Fue allí donde Pablo tuvo la visión del macedonio que lo instaba a pasar a Europa (Hch 16,8-11). En el tercer viaje, Pablo fue de Tróade a Macedonia sin pasar por Corinto (Hch 20,1.5s) (12-13).

                  Acción de gracias a Dios por el fruto de su predicación. La victoria (14), el cortejo triunfal, en el que se iban derramando o quemando perfumes delante del general victorioso; concibe al Mesías como un conquistador triunfante. Compara el mensaje con el perfume (fragancia). Cambia la imagen por la del incienso cultual (15): la misión misma es culto a Dios; el mismo mensaje produce en los hombres efectos encontrados, según la disposición con que lo oyen (16a). (Un olor) que da muerte y sólo muerte, lit. "desde muerte hasta muerte", cf. Rom 1,17.          

2 CARTA A LOS CORINTIOS. I. EL CAMBIO DE PLANES. 1,12-22.

12Mi orgullo es el testimonio de mi conciencia; ella me asegura que trato con todo el mundo, y no digamos con vosotros, con la sinceridad y candor que Dios da, y no por saber humano, sino por gracia de Dios. 13O sea, que en mis cartas no hay más de lo que leéis y entendéis; 14y ya que me habéis entendido en parte, espero que entenderéis del todo que yo seré una honra para vosotros, como vosotros lo seréis para mí, el día de nuestro Señor Jesús.
           15Precisamente con esta confianza me proponía empezar por visitaros, para que os tocase un regalo doble: 16pensé ir a Macedonia pasando por Corinto, y de Macedonia volver de nuevo a Corinto, para que vosotros me preparaseis el viaje a Judea. 17¿Será entonces que este propósito lo hice a la ligera?, o ¿hago mis planes con miras humanas, para dejar ambiguo el sí y el no? 18Bien sabe Dios que cuando me dirijo a vosotros no hay un sí o un no ambiguo, 19pues el Hijo de Dios, Jesús el Mesías, que os hemos predicado nosotros -quiero decir Silvano y Timoteo conmigo-, no fue un ambiguo sí y no; en él ha habido únicamente un sí, 20es decir, en su persona se ha pronunciado el sí a todas las promesas de Dios. Y, por eso, a través de él respondemos nosotros a la doxología con el amén a Dios. 21Y el que nos mantiene firmes -a mí y a vosotros- en la adhesión al Mesías es Dios que nos ungió, 22él también nos marcó con su sello y nos dio dentro el Espíritu como garantía.

EXPLICACIÓN.

12-22.     Pablo no ha hecho a los corintios la anunciad visita (1 Cor 16,5); sale al paso de interpretaciones malévolas (12). En sus cartas no hay que leer entre líneas, su sinceridad es total (13). Mutua estima. El día de nuestro Señor Jesús es fórmula inspirada en "el día del Señor/Yahvé" del AT; Pablo lo concibe como un juicio (cf. 1 Cor 1,8; 5,5) (14).

               Proyecto al que ha renunciado: viaje de ida y vuelta por mar desde Éfeso a Corinto y, en medio, viaje por tierra a Macedonia; doble regalo, doble estancia en Corinto (15-16). Ni ha renunciado sin motivo ni su hablar es ambiguo, como Jesús no fue una palabra ambigua de Dios, sino la realización, el sí a todas sus promesas. El amén o "sí" pronunciado por los cristianos reconoce la fidelidad divina. Silvano es el mismo "Silas" de Hch 15,22ss; 16,19.25; 18,5 (en Corinto) (17-20). 

Como la de Jesús, la conducta cristiana es puramente positiva, marcada como está por el Espíritu, que es amor. Nos ungió, nos marcó con su señal, dos metáforas para describir los efectos de la infusión del Espíritu; la unción asimila a Jesús, el Mesías/Ungido, y asocia a su misión: el señor marca como pertenencia suya e indica la separación del mundo injusto. Indican sin duda el momento del bautismo, que en la iglesia primitiva fue llamado "el sello" (21-22).         

2 CARTA A LOS CORINTIOS. 1,3-11.

 3¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesús, Mesías, Padre cariñoso y Dios que es todo consuelo! 4Él nos alienta en todas nuestras dificultades, para que podamos nosotros alentar a los demás en cualquier dificultad, con el ánimo que nosotros recibimos de Dios; 5pues si los sufrimientos del Mesías rebosan sobre nosotros, gracias al Mesías rebosa en proporción nuestro ánimo.
           6Si pasamos dificultades es para vuestro aliento y vuestro bien; si cobramos aliento es para que vosotros cobréis ese aliento que se traduce en soportar los mismos sufrimientos que padecemos nosotros. 7Nos dais fundados motivos de esperanza, pues sabemos que si sois compañeros en el sufrir, también lo sois en el ánimo.
          8Porque no queremos que ignoréis, hermanos, las dificultades que pasé en Asia. Me vi abrumado tan por encima de mis fuerzas, que perdí toda esperanza de vivir. 9Sí, en mi interior di por descontada la sentencia de muerte; así aprendí a no confiar en mí mismo, sino en Dios, que resucita a los muertos. 10Él me salvó y me salvará de tan tremendos peligros de muerte; en él está nuestra esperanza y nos salvará en adelante; 11cooperad también vosotros pidiendo por mí; así, viniendo de muchos el favor que Dios me haga, muchos le darán gracias por causa mía.

EXPLICACIÓN.

3-11.    Bendito sea, fórmula común para comenzar (cf. Ef 1,3; 1 Pe 1,3), adaptación de fórmulas judías. Dios consuela a Pablo (cf. Rom 15,5), no con promesas de futuro, sino con una experiencia presente en medio de sus sufrimientos (3-4). Estos, que consisten principalmente en contradicción y persecuciones, acompañan la actividad del cristiano y continúan los de Jesús Mesías (cf. Col 1,24) (5). En vez de causar depresión, hacen creer el ánimo por la presencia del Señor que se experimenta.

            Comunicación de experiencias (6-7). Dificultades en la provincia de Asia, difíciles de identificar, quizá en relación con lo narrado en Hch 19,23-41 (8-11).           

2 CARTA A LOS CORINTIOS. 1,1-2.

1           1Pablo, apóstol del Mesías Jesús por designio de Dios, y el hermano Timoteo, a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los consagrados de Grecia entera. 2Os deseamos el favor y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor, Jesús Mesías.

EXPLICACIÓN.

1-2.         El saludo presenta la estructura ordinaria, sin ningún desarrollo particular. Apóstol del Mesías Jesús, es Jesús, en cuanto Mesías/Salvador, quien envía a los que han de difundir su mensaje. El hermano Timoteo, cf. Col 1,1; Flp 1,1; Timoteo era originario de Listra (Hch 16,1), de padre griego y madre judía; acompañó a Pablo en el segundo y tercer viaje misionero y, junto con Silvano, participó con él en la fundación de la iglesia de Corinto (Hch 18,5; 2 Cor 1,19); más tarde la visitó por encargo de Pablo (1 Cor 4,17; 16,10s). Los consagrados, cf. Rom 1,7; 1 Cor 1,3. Los destinatarios no son solamente los fieles de Corinto, sino los de toda la Grecia meridional (Acaya, nombre de la provincia romana), de la que era capital.